En medio de la pandemia por el coronavirus, el presidente de la Comisión de Fomento, Luis Fredes, se mostró preocupado por la gran cantidad de agua caída y reveló que “las napas están muy arriba”, provocando complicaciones.
Informó que en la zona ya han caído alrededor de 400 milímetros y es necesario el trabajo constante en el radio urbano del camión atmosférico para evacuar líquido de los pozos negros domiciliarios.
Además dijo que la situación los toma en plena cosecha gruesa, con la complicación que eso significa para esa acción en sí pero también para la comuna por el estado de los caminos vecinales, vía de salida de la producción y del tránsito de la maquinaria pesada que implica.
Fredes indicó que entre los trabajos que no puede obviar la comuna en medio de la cuarentena es la tarea del camión que vacía pozos ciegos. “Las napas están muy arriba y los pozos se llenan en forma permanente. Hay que quitarles un treinta o cuarenta por ciento, de otra manera se corre el riesgo de desmoronamientos“, dijo sobre la situación que le preocupa, en contacto con La Arena.
Speluzzi fue una de las localidades más afectadas en las inundaciones de hace un par de años. Durante un lapso importante quedó rodeada por las aguas que descienden desde más al norte y terminan en las proximidades de Quemú Quemú y en parte pasan por pendiente natural a la provincia de Buenos Aires.
Las arduas tareas de defensa, con canalizaciones importantes, permitieron la defensa del casco urbano durante dramáticas jornadas que no quieren revivir.

Cuarentena
El mandatario señaló también que en general se cumple sin problemas la cuarentena y si bien por un lado se mostró tranquilo por el trabajo de su principal fuente de recursos, el frigorífico Pampa Natural, dijo que su preocupación es que aparezca en el lugar algún caso de Covid.
“Estuvo conversando con el gerente de la planta y me dijo que si bien hay menos trabajo, por la baja en las ventas y en las exportaciones, no hay peligro por ahora en cuanto a las fuentes laborales”. Sin embargo añadió que “son unas 600 personas las que trabajan allí y si algún caso aparece significa un problema grande, porque habrá que aislar a la gente. Por ahora se cumplen todas las medidas de prevención y no hay inconvenientes”.
El municipio está trabajando con una dotación mínima que le permite mantener los servicios básicos y la atención al público, además de estar atentos a la ayuda social. “Por tercera vez en este tiempo estamos entregando 18 bolsones con mercadería y así nos ocupamos de que aquellos que no pueden salir a trabajar y dependen de eso que tengan su comida”, señaló.
Finalmente destacó la conciencia pública en la emergencia. “Se cumplen los horarios, el distanciamiento y a las 18 cuando cierran los que pueden tener abierto el pueblo queda desierto”, sintetizó.